Tratamiento de la adenomiosis

¿Qué es Adenomiosis?

La adenomiosis es una enfermedad que afecta a muchas mujeres, sobre todo de 30 a 40 años.

La adenomiosis se produce cuando el tejido que normalmente recubre el interior del útero (endometrio) empieza a crecer hacia la pared muscular del útero. Esta enfermedad hace que las paredes uterinas se engrosen, lo que provoca un útero agrandado y a menudo sensible. Esto puede afectar significativamente a tu vida cotidiana, sobre todo si no se trata.

La adenomiosis afecta a alrededor del 20-35% de las mujeres. A menudo se diagnostica erróneamente porque sus síntomas se solapan con los de otras enfermedades, como los miomas o la endometriosis.

Síntomas

Los síntomas de la adenomiosis pueden variar en intensidad, pero suelen incluir:

  • Dolor menstrual: Los dolores menstruales intensos son un síntoma frecuente. No son los típicos calambres; pueden ser lo bastante intensos como para interferir en tus actividades cotidianas.
  • Sangrado menstrual abundante: Las mujeres con adenomiosis suelen tener menstruaciones abundantes y prolongadas. Esto puede provocar anemia, fatiga y un impacto significativo en la calidad de vida.
  • Dolor pélvico crónico: Más allá del mero dolor menstrual, el dolor pélvico crónico es una queja frecuente. Este dolor puede persistir entre menstruaciones, creando una sensación constante de malestar.
  • Agrandamiento del útero: La adenomiosis puede hacer que el útero se agrande y se vuelva sensible, provocando sensación de presión o hinchazón en el abdomen.
  • Dolor durante el coito: Muchas mujeres con adenomiosis refieren molestias o dolor durante la actividad sexual, lo que puede afectar a las relaciones íntimas y al bienestar emocional.
  • Problemas de fertilidad: En algunos casos, la adenomiosis puede provocar dificultades de fertilidad, dificultando la concepción o el mantenimiento del embarazo.

Causas y factores de riesgo de la adenomiosis

  • Desequilibrio hormonal
    Estrógeno, la hormona que regula el ciclo menstrual
  • Inflamación crónica del revestimiento uterino, posiblemente debida al parto o a una intervención quirúrgica.
  • Cirugía uterina previa
  • Edad y parto

Medicamentos

Para muchas mujeres, la primera línea de tratamiento consiste en controlar los síntomas con medicamentos. Los analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno o el naproxeno, pueden ayudar a reducir los dolores menstruales y el dolor pélvico. Las terapias hormonales, como las píldoras anticonceptivas o los DIU hormonales, también pueden ayudar a controlar las hemorragias abundantes y aliviar el dolor controlando el ciclo menstrual.

Opciones quirúrgicas

Cuando los medicamentos no bastan, o si los síntomas son especialmente graves, la cirugía puede ser una opción. Cuando han fracasado otros tratamientos, puede recomendarse una histerectomía (extirpación del útero). Esta intervención elimina completamente la adenomiosis, pero es una cirugía importante con un tiempo de recuperación más largo.

Tratamientos no quirúrgicos

Ablación endometrial

La ablación endometrial, también denominada a veces procedimiento de ablación uterina, ofrece varias ventajas a las mujeres que sufren hemorragias menstruales intensas. Al ser un procedimiento no quirúrgico mínimamente invasivo, reduce significativamente el flujo menstrual, y algunas mujeres apenas sangran después. Proporciona una recuperación rápida con mínimas molestias, lo que permite a la mayoría de las pacientes volver a sus actividades normales en pocos días.

A diferencia de los tratamientos hormonales, la ablación endometrial no requiere medicación continua y puede ser una buena alternativa para quienes no toleran las hormonas. Además, al evitar la necesidad de una histerectomía, la ablación endometrial proporciona una opción menos invasiva para aliviar los síntomas, preservando el útero.

Tras el procedimiento de ablación endometrial, muchas mujeres experimentan una mejora de su calidad de vida, una reducción de la anemia y un alivio de la fatiga y las molestias causadas por el sangrado excesivo. Sin embargo, este procedimiento no se recomienda a las mujeres que desean quedarse embarazadas, ya que puede hacer que los futuros embarazos sean de alto riesgo, y puede no ser el tratamiento más eficaz para la adenomiosis en todos los casos.

Embolización

En el pasado, el tratamiento primario de la adenomiosis solía consistir en una histerectomía (extirpación quirúrgica del útero). Sin embargo, en ECCO ofrecemos alternativas más seguras, como la embolización. La embolización es un procedimiento mínimamente invasivo que actúa eficazmente sobre el tejido afectado preservando el útero.

Durante el procedimiento, el radiólogo intervencionista guía cuidadosamente un catéter fino hasta las arterias que suministran sangre al tejido anormal, utilizando una fluoroscopia de rayos X en tiempo real para señalar la localización exacta. A continuación, se inyecta en estas arterias una solución especializada de partículas embolizantes, que bloquean el flujo sanguíneo y hacen que el tejido afectado se encoja y muera gradualmente.

Este procedimiento ambulatorio se realiza en nuestro moderno laboratorio de consulta, lo que elimina la necesidad de hospitalización. Como no hay incisiones quirúrgicas, los riesgos son mínimos, y el útero permanece intacto, lo que significa que aún puedes quedarte embarazada si lo deseas. Muchas pacientes experimentan un alivio significativo de los síntomas -a menudo tan pronto como su siguiente ciclo menstrual- sin la larga recuperación ni los riesgos asociados a la cirugía.

¿Por qué elegir ECCO Medical?

Si estás luchando contra la adenomiosis, nuestro equipo, dirigido por el Dr. Aaron Kovaleski, radiólogo intervencionista certificado, tiene amplia experiencia y conocimientos en la realización de la UFE, centrándose en la atención a la paciente y los resultados satisfactorios. Nos dedicamos a ofrecerte el apoyo que necesitas durante todo el proceso de tratamiento. Para saber más sobre cómo la UFE puede ayudarte con la adenomiosis, ponte en contacto con nosotros hoy mismo para una consulta.