Síndrome de May-Thurner

¿Qué es Síndrome de May-Thurner?

El síndrome de May-Thurner (SMT), también conocido como síndrome de compresión de la vena ilíaca, se produce cuando la vena ilíaca izquierda queda comprimida entre la arteria ilíaca derecha y la columna vertebral. Debido a esta compresión, el flujo sanguíneo se ralentiza y aumenta la presión en la pelvis y la pierna izquierdas.

Debido a este flujo lento y a la mayor presión, tienes más probabilidades de sufrir una trombosis venosa profunda (TVP) en la pierna izquierda. Una TVP es un tipo de coágulo sanguíneo que puede ser muy grave. La MTS también está asociada al desarrollo del Síndrome de Congestión Pélvica en las mujeres y del Varicocele en los hombres.

Síntomas

  • Dolor de piernas
  • Hinchazón de las piernas
  • Sensación de pesadez en la pierna
  • Dolor en las piernas al caminar (claudicación venosa)
  • Decoloración de la piel
  • Úlceras en las piernas
  • Venas dilatadas en la pierna
    Dolor pélvico, de cadera o de espalda

¿Cómo se trata el síndrome de May-Thurneer?

En este momento no existen opciones quirúrgicas viables para tratar esta afección. Afortunadamente, en ECCO ofrecemos una opción ambulatoria segura y mínimamente invasiva.

Tras el diagnóstico por imagen y la consulta clínica, realizaremos una venografía con la intención de colocar un stent para mantener abierta la vena ilíaca izquierda y restablecer el flujo sanguíneo normal. Este procedimiento tiene una tasa de éxito del 97%.

Tratamientos

Venograma con intervención

«Veno» significa vena y «Gram» significa imagen. Así pues, mediante ecografía, nuestros médicos inyectan un colorante en las venas y utilizan la tecnología de rayos X para «ver» las venas y evaluar su funcionalidad, a fin de determinar el plan de tratamiento correcto. Una vez determinada la vía adecuada, se perfora una vena del brazo, la pierna o el cuello con una aguja hueca, guiándose por ecografía. A continuación, se introduce un alambre en la vena, guiado por rayos X.

A continuación, en función de tu necesidad, las posibles intervenciones incluyen:

    1. Angioplastia: Se pueden hacer avanzar globos especializados sobre el alambre e inflarlos para abrir obstrucciones o venas estrechadas.
    2. Colocación de stents: Pueden colocarse stents (andamios metálicos tubulares) en la vena para mantenerla abierta si ésta no puede permanecer abierta por sí sola.
    3. Embolización: Si está indicado, podemos utilizar espirales o tapones para cerrar una vena no funcional.
    4. Trombolisis: Si hay una gran cantidad de coágulo (lo que se conoce como trombosis venosa profunda o TVP) en el brazo, la pierna, el abdomen, etc., se puede colocar temporalmente un catéter especializado dentro del propio coágulo que emite un medicamento que disuelve el coágulo al contacto. Esto puede hacerse durante un periodo de 24 horas que implique una estancia en la UCI.

En algunos casos, también puede utilizarse la ecografía intravascular (IVUS) para evaluar las venas internamente.

Estas intervenciones se realizan como procedimientos ambulatorios en el ECCO o en un hospital local. Dependiendo de la enfermedad que se trate, el procedimiento puede requerir anestesia general, y en muchos casos puede hacerse con sedación moderada. Como no hay incisiones, el tiempo de recuperación es breve. La principal limitación es no levantar objetos pesados (definido como > 15 lbs) durante los cinco días siguientes al procedimiento. Ocasionalmente, pueden ser necesarios anticoagulantes temporales tras el tratamiento.